Las cartas de la peluquera (III)
Lunes otra vez, pero no estoy triste, Bukowski. Esta vez puedo hablar del mar, de los barcos, de la cerveza. Porque vamos los tres, por las autopistas cantamos Pies descalzos, y queremos librarnos de todo el dolor. Dejarlo detrás, pasarle por encima, aplastarlo como un bicho.
De un lado está Nina muy Mr. Bojangles, y del otro Shakira... y yo que también me salté los baños de los domingos, y yo que creí que My baby just cares from me, salto de Youtube a Spotify y termino otra vez delante de esta página. Aquí nos encontramos, tú y yo. Cuando cierra el bar, cuando las chicas de Hooters van a sacarse tantas miradas de las tetas, cuando finalmente escampa en Miami y escurrimos los zapatos contra la alfombra de la entrada, cuando los amigos lo dejan a uno y otra vez es domingo por la noche y duele todo y hay que empezar a soñar, porque ya andamos como en The perks of being a wallflower, gritando y riéndonos a pesar de todo, y aunque no es David Bowie sino Shakira, el grito cae igual sobre los techos de la ciudad plana. Somos felices, Bukowski, verdad que sí?
De un lado está Nina muy Mr. Bojangles, y del otro Shakira... y yo que también me salté los baños de los domingos, y yo que creí que My baby just cares from me, salto de Youtube a Spotify y termino otra vez delante de esta página. Aquí nos encontramos, tú y yo. Cuando cierra el bar, cuando las chicas de Hooters van a sacarse tantas miradas de las tetas, cuando finalmente escampa en Miami y escurrimos los zapatos contra la alfombra de la entrada, cuando los amigos lo dejan a uno y otra vez es domingo por la noche y duele todo y hay que empezar a soñar, porque ya andamos como en The perks of being a wallflower, gritando y riéndonos a pesar de todo, y aunque no es David Bowie sino Shakira, el grito cae igual sobre los techos de la ciudad plana. Somos felices, Bukowski, verdad que sí?
Uno tiene miedo al salto al vacío, al cuerpo que tal vez te rechace, al rostro que no hemos visto, al hijo que nos espera, nonato aún. Pero uno bebe y canta y grita contra la noche de sábado y tiene fe y alguien que quizás sí te espera, y eso te da una fuerza, Charles, que el pulmón se hincha, se hincha y hasta parece que revienta. Y uno se ríe. Y uno se levanta hoy lunes con ganas de hasta vivir.
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