Entradas

Mostrando entradas de enero, 2015

El puente

Imagen
Mira cómo baila en la cuerda floja, mira cómo lo intenta. La elefanta no encuentra el ritmo pero lo busca arbitrariamente. La elefanta dibuja un círculo de tiza para si se cae que nadie se salpique de sangre. Esa manía de los elefantes de prevenir daños mayores.  La elefanta se ha parado encima del puente y se ha dicho, este puente es mío y lo haré temblar porque me da la gana. Pero el puente no se mueve, a pesar de la congestión física de la elefanta. Ella piensa que habría que saltar... si se pudiese, si por un milagroso evento se pudiese... Ella quisiera estar triste, pero la tristeza es un lujo que solo puede darse quien tiene más colmillo por crecer, y el suyo llegó a su punto de máximo estiramiento hace rato. Ssu colmillo llegó hasta el fondo de sí mismo y se lastimó.  No queda otra. Hay que bailar en la cuerda floja y estar alegre de la cuerda y de la flojera. Y estar alegre de la distancia y el péndulo. La elefanta hasta se ha maquillado para las luces. Y en e...

Ella la encontró volando en el parqueo de un shopping center (y le agregó la última línea para convertirla en su carta)

Imagen
Ya sé que no te gustan las cartas de amor. Ni las promesas. Ni las mañanas.  Ya sé que no puedes dibujarle círculos a mi locura.  Ya sé que no sirvo para poner la mesa.  Tú te miras en el espejo y yo también. Vivimos sobre la roca por unos segundos tan largos que podemos creer en los siete universos paralelos que una vez nos dijeron eran solo nuestros.  Todos los libros esperaban, supuestamente, todas las noticias, los posibles hijos.  Pero yo sigo dejándote estas notas que no lees sobre el cristal del carro. Porque siempre se vuelan, querido. Un viento muy Bukowski no me deja decirte que ya no te amo.