Chapeando bajito (otra diatriba de la peluquera)
A ver papi, déjame explicarte. Yo nací en Marianao, y he visto más gallinas destripadas que pelos en las cabezas ajenas. Aprendí a pelar con un barbero viejo que lo primero que me dijo fue, cuando la cosa se ponga un poco fea, tú agarra la maquinita. Ahí me paré alante del espejo y empecé a mirar que por más que uno corte con cuidado, es difícil pelarse una misma, porque lo que le gusta a la gente es que le mimen la cabeza, que te la amasen y te vayan diciendo: a ver, mi china, ¿te gusta así? Por eso tengo mi clientela, porque he aprendido que todo el mundo quiere su poquito de cariño. Y a la más fea le gusta que le digan que se ve espectacular. Y a la más linda, cuando tiene un día malo, le gusta que le suban la autoestima y le digan, te ves espectacular. Eso es lo primero que tiene que saber cualquier peluquera. Lo de las gallinas destripadas te lo cuento para que entiendas que todo acto tiene su sacrificio. Y eso que llamas brujería es parte de esa do...