Nuevos consejos de Bukowski tras mi último post


-Pero hija, ¡qué manía la tuya de querer enganchar la palabra amor en todas las cosas! Es como una costra, tan babosa que yo pudiera estar cagando sobre ella todo el día. Me miras con esa cara y me muestras este poema de mierda que ya publicaste en tu blogcito... y tengo que decírtelo, así no vas a ninguna parte. Si de verdad quieres llegar al próximo domingo sin pensar en emborracharte conmigo como única solución a tus líos, tienes que aprender a ser una perra. Tienes que morderlos. Tienes que secarles los ojos y los bolsillos. Tienes que dejar de mirar los amaneceres y atardeceres y de intentar poetizar cada salto de pescado. Tienes que parar. Mírame. Para. Ya nadie quiere que le recuerden lo miserables que somos. Por qué carajos te empeñas entonces en destapar todos esos muertos y sus poemas de sangre de pato?
-Bukowski, le dije, tu mejor cuento es el de los muñequitos que se la pasaban singando y que finalmente se asesinan.
-No querida, tengo muchos mejores cuentos, sobre todo porque ninguna de mis mujeres tienen esas cursilerías que tú te empeñas en describir. Y no me cambies el tema, si no quieres escucharme mejor te hubieras ido a Starbucks a hacerte la filósofa de los papeles arrugados. Ustedes pelean, se emborrachan, tienen ganas, y al final del día se duermen de lado y roncan y le agarran a uno el pantalón para que no nos escapemos con la chica de la limpieza. Para que ahora vengas a hablar de palabras y de toda esa basura. Te juro, tengo náuseas. 
-Charles, yo podría enamorarme de ti...
-Pero hija, serás ridícula? 
En este momento Bukowski hace una pausa, se ríe, mira afuera y enciende un cigarro. 
-Mira, vamos, quiero enseñarte la última sex shop que abrieron en Downtown. No pongas esa cara. Te viene haciendo falta un cambio de perspectiva.
Me agarra una mano, me pone el cigarro entre los dedos, me quita la hebilla de la cabeza, y me obliga a despeinarme. El humo de su cigarro me llena el pelo de pinticas blancas. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

La vida es sueño (awwgrfasdasgsgfs)

El afán de cada día

Mi siglo